30 años del accidente de Chernóbil (Chernobyl)

accidente de Chernóbil

Accidente de Chernóbil (foto robarmstrong, pixabay)

El accidente de Chernóbil

Hoy se cumplen 30 años del que en su día fue el mayor accidente nuclear de la historia (hoy Fukushima está también en la lista).

Ya se ha dicho mucho al respecto. recuerdo que ya había comenzado mis estudios de ingeniería y que la energía nuclear siempre me había llamado la atención. La historia del descubrimiento de la fisión del átomo y sus implicaciones a lo largo del pasado siglo es fascinante. Al observar las enormes consecuencias de un accidente como el de Chernóbil (o el de Fukushima) es preciso plantearse la continuidad de este tipo de energía.

Los días que sucedieron al accidente fueron de mentiras, heroísmo y muerte en una Unión Soviética en descomposición que hizo todo lo posible por silenciar el accidente. Naciones del norte de Europa comenzaron a detectar grandes niveles de contaminación radioactiva; posteriormente los satélites norteamericanos confirmaban un foco caliente en la central nuclear de Chernóbil. Poco después, la URSS reconocía todo.

En la central se iba a librar una lucha feroz por evitar que la fundición del núcleo diera lugar a una dispersión de todo el material que contenía (sin llegar al temido síndrome de China que resulta físicamente imposible). Posteriormente los llamados liquidadores se encargaron de hacer limpieza a costa de exponerse a niveles muy elevados de radiación.

Hace también muchos años, leí el libro de Walter C. Patterson (ya descatalogado) La energía nuclear. Se puede consultar en el enlace anterior, a falta de algún esquema de central nuclear (que se puede encontrar en wikipedia). Todavía lo considero un libro interesante.

En él se hace una relación escalofriante de los accidentes nucleares que había habido hasta la fecha, desde los laboratorios, al comienzo del desarrollo de la energía nuclear, hasta el accidente de Three Mile Island en EEUU en 1979. El común denominador era el secretismo que siempre ha envuelto a este tipo de energía, que sigue existiendo y que ha generado tanta desconfianza en los ciudadanos.

En aquel momento todavía no se había producido el accidente de Chernóbil, pero ya estaba muy presente la peligrosidad de este tipo de energía y sus productos.

¿Cerrar las centrales nucleares?

Parece claro el enorme coste de un accidente nuclear grave. También lo es el coste de almacenar los residuos y el de desmantelamiento de las centrales después de haber acabado su vida útil o después de un accidente. Cuando se indica el coste de generación de la energía nuclear, ¿se tienen en cuenta estos sobrecostes?.

Por otra parte, España tiene que importar más del 70% de la energía primaria que consume. Debe, además, alcanzar la reducción de emisiones de CO2 que le corresponden según normativa europea. Nuestras centrales nucleares generan de forma continua 7.800 MW sin emisión de CO2. En estos momentos no nos podemos permitir cerrarlas.

¿La solución?: una evolución sistemática hacia la reducción del consumo energético vía eficiencia (reducción de la intensidad energética) y el desarrollo paulatino de las energías renovables, utilizando como fuente de transición el gas natural, que es un combustible fósil abundante y el menos contaminante.

¿Que inventen ellos?

Siempre vamos detrás de los demás países. Por ejemplo, en las nuevas técnicas de shale gas estamos a la expectativa de ver qué hacen y qué les pasa a los demás, pero ni siquiera hemos hecho un pozo para investigar los efectos y consecuencias de la tecnología. Que inventen ellos. No confiamos en nuestra capacidad técnica.

Llevamos más de 40 años de tecnología nuclear en nuestro país, tecnología que incluso exportamos. Estamos en condiciones de explotar las centrales hasta que acaben su vida útil. Los riesgos existen siempre pero también sería arriesgado prescindir de forma radical de las centrales nucleares.

Reflexión final

Los primeros bomberos que llegaron a Chernóbil conocían su responsabilidad, como la de muchos otros que tuvieron que afrontar la catástrofe. Como la de mucha gente que cumple con su trabajo.

Para plantear los enormes retos energéticos de nuestro país, entre otros la apuesta decidida por cumplir con los objetivos de reducción de CO2 que nos hemos impuesto desde la Unión Europea, es imprescindible seguir trabajando como hasta ahora, modificando y mejorando lo que se ha hecho mal.

Aquí la táctica que muchos parecen elegir es esperar a los demás, sin tener en cuenta la responsabilidad de cada uno. Nosotros dejamos un voto en diciembre y todavía hoy, nadie ha sido capaz de darle el debido uso. Es probable, además, que acabe en la basura. Y seguramente no hagamos ni exijamos nada. Como dirían mis paisanos:  “tranquilo, no te pongas nervioso; tranquilo, majete, en tu sillón“.

Actualización (30/4/2016)

¿El desastre de Chernóbil ha afectado al número de centrales nucleares construidas (inglés)?: “Si hay otro accidente nuclear en los próximos 10 años, adiós a la industria”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies