¿Por qué te interesa tener un Certificado de Eficiencia Energética?

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El RD 235/2013 de 5 de abril por el que se aprueba el procedimiento básico para la certificación energética de los edificios establece la obligación de emitir un certificado energético de todos aquellos edificios existentes que vayan a ser vendidos o alquilados.

¿Quién debe tener el certificado de eficiencia energética?

 

Todos aquellos propietarios que deseen alquilar o vender su piso deben proporcionar al inquilino o comprador el certificado de eficiencia energética (en el caso de alquiler bastará con una copia).

Es obligatorio desde la fecha de entrada en vigor del citado Real Decreto, el 1 de junio de 2013.

Aunque no vayas a vender o a alquilar el piso, tener el certificado energético permite que te hagas una idea de la eficiencia energética de tu casa para poder tomar medidas de reducción de coste de la energía que consumes, que con toda probabilidad va a seguir subiendo.

En ocasiones, con medidas relativamente baratas se pueden conseguir grandes ahorros (especialmente en aislamiento).

 

¿Quién puede firmar el certificado de eficiencia energética?

 

Los técnicos cualificados que ha indicado el Ministerio de Industria, inicialmente Ingenieros (superiores y técnicos) y arquitectos (superiores y aparejadores). Posteriormente en una nota aclaratoria, el Ministerio dio la relación de todos los técnicos titulados capacitados.

La ambigua redacción del Real Decreto ha provocado un gran debate entre profesionales del sector, con acusaciones de intrusismo y de falta de capacidad o formación técnica. En el fondo de esta discusión se encuentra la gran competencia existente en el sector, derivada de la actual crisis económica.

 

¿Qué sucede si no hago el certificado de eficiencia energética?

 

Si alquilas o vendes una casa sin contar con el certificado de eficiencia energética te expones a una multa de ente 300 € y 6000 €, según la Ley 8/2013, de 26 de junio, de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas.

 

¿Cuánto cuesta el certificado de eficiencia energética?

 

La respuesta, como en casi todo tipo de trabajos (hay que recordar que hacer un certificado es un servicio profesional y como tal no se puede equiparar a vender un producto físico) depende del trabajo previsto para realizar la certificación: no será lo mismo un piso de 100 m2 que un adosado de dos pisos y 300 m2, influye también si el técnico debe desplazarse y si el cliente puede proporcionar suficiente información (en  concreto, contar con los planos de la vivienda resulta de gran ayuda, además mejora la precisión de los cálculos).

En viviendas, el precio mínimo debería estar en torno a los 120 € y desde ahí, el importe sería función de la superficie, existencia de planos, desplazamientos, descuentos por número de viviendas similares, etc.

En el caso de los edificios comerciales, para calcular el importe del trabajo se hace preciso elaborar una oferta completa donde se tengan en cuenta el número de visitas, mediciones a realizar, tiempo de toma y análisis de datos, necesidad de planos, complejidad de la instalación de climatización, etc.

 

¿En qué consiste el certificado de eficiencia energética?

 

El certificado energético es un documento en el que se detalla la descripción de la envolvente térmica del edificio o piso a estudiar, las emisiones estimadas de CO2 y las recomendaciones de ahorro energético que el profesional establece como más viables técnica y económicamente.

Desde un punto de vista más técnico se pretende definir y actuar sobre la demanda energética del edificio (envolvente) y el consumo de energía necesario para conseguir las adecuadas condiciones de confort (equipos de climatización, calderas, bombas de calor, ACS, etc).

 

¿Para qué sirve el certificado?

 

Sirve para conocer el grado de eficiencia energética de una casa o edificio comparado con un edificio exactamente igual pero cuya constitución y componentes sean exactamente los mínimos que marca la normativa vigente (Código Técnico de la Edificación).

En última instancia, al observar la letra del certificado, el propietario podrá ver si su casa es eficiente y en qué grado, y le permitirá conocer qué hacer para consumir menos energía y lo que le va a costar, datos básicos para decidirse a acometer la inversión.

 

¿Es otro invento del gobierno para sacar dinero?

 

La pregunta está redactada de forma coloquial, pero obedece al sentir de mucha gente. La respuesta es NO y además un NO rotundo. La Unión Europea lleva muchos años pidiendo que se transcriba una normativa a nuestro ordenamiento jurídico y ya estábamos amenazados de sanciones.

La idea que subyace a la normativa que obliga a disponer de este certificado es conocer la eficiencia energética del parque de edificios en  España y que esto permita a los propietarios saber cómo pueden conseguir que su casa consuma menos energía, un bien escaso y cada vez más caro en un país como España con una muy elevada dependencia energética del exterior.

El certificado de eficiencia energética no tiene un objetivo recaudatorio, no se trata de un impuesto encubierto”

Es muy difícil en los tiempos que corren convencer a la gente de que esto no es un nuevo impuesto. No se han hecho campañas de información y a día de hoy, a 5 meses de la entrada en vigor del Real Decreto, todavía existe mucha confusión en los ciudadanos y mucho trabajo por hacer.

 

He visto que hay promociones a menos de 50 €/certificado, ¿por qué me quieres cobrar más del doble?

 

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Existe una gran polémica entre los profesionales del sector acerca de determinados precios (muy bajos) que se han hecho públicos e incluso  cupones de descuento que implican al cliente en la toma de datos de forma que el técnico no tenga que ir a visitar el edificio o la casa.

Si bien lo primero (reducción de precios) responde probablemente a una estrategia de marketing legítima (con pérdidas iniciales), lo segundo (que el cliente tome los datos) podría estar rozando la ilegalidad.

Ante esta situación, la mejor solución posible es hacer llegar al consumidor la suficiente información de calidad para que pueda decidir con criterio.

Si bien en Internet hay páginas web y portales en los que se encuentran contenidos de gran calidad, me temo que no llegan directamente al público

Se hace necesaria una mayor implicación de los organismos públicos para convencer a los escépticos de la importancia y necesidad de este tipo de normativas orientadas a la reducción del consumo energético.

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